viernes, 5 de agosto de 2016

Vigésimo cuarta etapa: ajustando distancias

Después del día que tuvimos ayer con 32 kilometrazos, como dice Raúl, parecía un poco locura hacer otros 32 desde Villafranca del Bierzo hasta O Cebreiro con su correspondiente subida, así que como en 'En el Otro Camino' hay de todo menos prisas, nos hemos inventado una etapa de transición/recuperación: 18 kilometritos -de los de toda la vida- con parada intermedia en Vega de Valcarce.


Salida temprana, pero más tardía de lo habitual, de Villafranca del Bierzo. Travesía suave por varios pueblos y paralela a la antigua N-VI sin mayor dificultad, salvo algunas emergencias que siempre surgen, pero lo bueno del Camino es que siempre hay de todo a mano:


Y con tanto tiempo por delante como teníamos hoy (a las 11:30 ya estábamos en Vega de Valcarce) pues hemos podido poner más esmero aún en esos pequeños detalles que tanto nos gustan: dar cuenta a un queso que hemos comprado en una quesería local acompañado de un buen tinto Mencía de El Bierzo, refrescarnos en la playa fluvial del pueblo, que aunque escasa de agua, lo ha suplido el hinchable cortesía del Ayuntamiento con motivo de las fiestas patronales y alguna que otra "actividad extraescolar".



Tanto era el tiempo que nos quedaba, que hasta nos ha dado por otra novedad en estos años de Camino: cocinar en el albergue. Eso sí, el menú acorde al espíritu de la expedición: filetes de ternera para comer, hamburguesa para cenar! Raúl lo ha disimulado estupendamente con una manzanita de 'sanete' de postre.





La verdad es que el día ha cundido y hemos podido recuperar lo suficiente para afrontar mañana la que dicen es la peor etapa, la subida a O Cebreiro. Además tocará madrugar bastante, porque vamos justos para la combinación de transportes que tenemos que hacer para la vuelta a casa. A por ello!

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