
Hoy debía ser un día de transición, normal, de aproximación a la meta marcada: Logroño. Pero como casi siempre ha habido sorpresa y hoy, además, intento de record. Lo cierto es que el cansancio va haciendo mella y eso ha provocado que el día empezara algo más tarde de lo normal. Eran ya casi las 7:30 cuando iniciabamos la marcha desde Cirauqui.